Os voy a contar un poquito de historia de "mi pequeño del alma", mi shih-tzu, una raza de perro muy poco conocida, y que cuando la conoces no puedes hacer otra cosa que adorarlo.
La genealogía del bello y vivaz Shi-Tzu hunde sus raíces en lo más profundo de la mitología y la realeza del Lejano Oriente, pues se dice que proviene de perros pequeños originarios del Tíbet y de perros enanos de China (de los que surgirían también el Pekinés y el Carlino), que tienen antecedentes documentados, por lo menos, del siglo VII d.C. Por la rama tibetana, está emparentado con las razas de pelo largo autóctonas de ese país, a cuyos perros se les llama genéricamente ‘Apsok’. Seguramente esta es la razón por la que por mucho tiempo ha sido muy difícil determinar si la raza Lhasa Apso es su antecesora, o si surgen ambos de un antepasado común.
Muy ligado a la historia del budismo y a las relaciones diplomáticas entre el Tíbet y China, el antepasado directo del Shi-Tzu era ofrecido como un amuleto especial que los monjes tibetanos daban a los viajeros que se dirigían a China. También se decía que eran la reencarnación de los monjes que no habían alcanzado el Nirvana, y volvían al templo en forma de estos graciosos y valientes ‘pequeños leones’. Por si fuera poco el halo de divinidad que rodea al también llamado ‘perro crisantemo’ (por la forma que tiene el pelo facial de disponerse, sobre todo en la etapa de cachorro) está relacionado con un perro mágico que acompañaba al Buda Manjusri (dios del aprendizaje) y con el león de las nieves (rey de los animales) cuyo rugido hace aparecer a siete dragones.
Por la rama China, durante la dinastía Ming (1368-1644), fue muy popular entre la nobleza y en el palacio imperial de la ciudad prohibida de Pekín. Sin embargo, el Shi-Tzu que conocemos en nuestros días se lo debemos a la emperatriz, T’zu- Hsi (Chi-Xi), gran amante de los perros, quien recibió en 1908 como regalo una bonita pareja de perros de pelo largo tibetanos de manos del XIII Dalai-Lama, a los que llamó Shi-Tzu Kou. Ella los acogió en las instalaciones especiales que tenía reservadas para los perros imperiales donde eran cuidados por eunucos dedicados exclusivamente a ellos; de la cría allí generada salió nuestro Shi-Tzu, la más extrovertida de las razas caninas asiáticas.
En 1923, se creó en Pequín un Kennel Club. En 1930, Lady Browning llevó a Inglaterra los primeros ejemplares. El Kennel Club inglés lo reconoció en 1946. Ese mismo año, la condesa de Anjou comenzó a criar esta raza en Francia y en 1953 declaró sus primeras camadas a la Société Centrale Canine. La FCI reconoció la raza en 1954.
La genealogía del bello y vivaz Shi-Tzu hunde sus raíces en lo más profundo de la mitología y la realeza del Lejano Oriente, pues se dice que proviene de perros pequeños originarios del Tíbet y de perros enanos de China (de los que surgirían también el Pekinés y el Carlino), que tienen antecedentes documentados, por lo menos, del siglo VII d.C. Por la rama tibetana, está emparentado con las razas de pelo largo autóctonas de ese país, a cuyos perros se les llama genéricamente ‘Apsok’. Seguramente esta es la razón por la que por mucho tiempo ha sido muy difícil determinar si la raza Lhasa Apso es su antecesora, o si surgen ambos de un antepasado común.
Muy ligado a la historia del budismo y a las relaciones diplomáticas entre el Tíbet y China, el antepasado directo del Shi-Tzu era ofrecido como un amuleto especial que los monjes tibetanos daban a los viajeros que se dirigían a China. También se decía que eran la reencarnación de los monjes que no habían alcanzado el Nirvana, y volvían al templo en forma de estos graciosos y valientes ‘pequeños leones’. Por si fuera poco el halo de divinidad que rodea al también llamado ‘perro crisantemo’ (por la forma que tiene el pelo facial de disponerse, sobre todo en la etapa de cachorro) está relacionado con un perro mágico que acompañaba al Buda Manjusri (dios del aprendizaje) y con el león de las nieves (rey de los animales) cuyo rugido hace aparecer a siete dragones.
Por la rama China, durante la dinastía Ming (1368-1644), fue muy popular entre la nobleza y en el palacio imperial de la ciudad prohibida de Pekín. Sin embargo, el Shi-Tzu que conocemos en nuestros días se lo debemos a la emperatriz, T’zu- Hsi (Chi-Xi), gran amante de los perros, quien recibió en 1908 como regalo una bonita pareja de perros de pelo largo tibetanos de manos del XIII Dalai-Lama, a los que llamó Shi-Tzu Kou. Ella los acogió en las instalaciones especiales que tenía reservadas para los perros imperiales donde eran cuidados por eunucos dedicados exclusivamente a ellos; de la cría allí generada salió nuestro Shi-Tzu, la más extrovertida de las razas caninas asiáticas.
En 1923, se creó en Pequín un Kennel Club. En 1930, Lady Browning llevó a Inglaterra los primeros ejemplares. El Kennel Club inglés lo reconoció en 1946. Ese mismo año, la condesa de Anjou comenzó a criar esta raza en Francia y en 1953 declaró sus primeras camadas a la Société Centrale Canine. La FCI reconoció la raza en 1954.
Otros nombres: Perro crisantemo
Tamaño: Mini
Altura: como máximo 26 Cm.
Peso: de 4,5 a 8 Kg.
Descripción: robusto. Porte altivo. Pelaje suntuoso. Movimientos armoniosos y regulares.
Cabeza: ancha y redonda. Stop marcado. Testuz de 2,5 cm de largo. Hocico ancho, cuadrado, corto. Cabeza enmarañada con pelo que cae sobre los ojos. Bigote y barba tupidos. El pelo que crece hacia arriba en el hocico le da un aspecto de crisantemo.
Ojos: grandes, redondos, oscuros o más claros según el pelaje. Tienen una mirada muy "humana". Controlarle el estado de los ojos: evitar que el pelo le roce los ojos, y limpiarselos con suero fisiológico ESTERIL.
Orejas: grandes, con pabellón largo. Se llevan colgantes. Están tan cubiertas de pelos que parecen formar una unidad con el pelo del cuello. Cuidado con las otitis, hay que mantenerles las orejitas limpias y sin pelos en su interior, se le pueden quitar con unas pinzas de punta redonda.
Cuerpo: bastante largo, bajo y fornido. Pecho ancho, bien descendido. Espalda recta. Lomo fuerte. Cuarto trasero fuerte.
Miembros: cortos, musculosos, de buena osamenta. Pies redondeados, firmes. Buenas almohadillas.
Cola: de inserción alta, se lleva alegremente, bien apoyada sobre el lomo. Forma un penacho abundante.
Pelo: largo, denso, pero no rizado. Se acepta una leve ondulación. Subpelo abundante.
Pelaje: se admiten todos los colores pero la lista blanca en la frente y el color blanco en la punta de la cola son sumamente apreciados en los ejemplares multicolor.
Carácter: vivaz, muy activo e independiente, este perro, tranquilo, dulce y alegre, necesita mucho afecto y ternura. Es el más extrovertido de los perros asiáticos. Indiferente con los desconocidos, ladra para anunciar su presencia. Su educación debe ser firme pero no brusca.
Consejos: está destinado a vivir en la ciudad pero necesita ejercicio. Las salidas diarias son indispensables. No le gusta la soledad. Requiere un mantenimiento especial debido a su largo y frondoso pelaje, que mediante esmerados cepillados diarios y una alimentación adecuada alcanzará su máxima belleza. Se recomienda muy especialmente recogerle el pelo de la cabeza formando una coleta. Hay que bañarlo una vez por mes. Además, es importante cuidar su salud dental y la seguridad digestiva.
Particularidades: perro de compañía. Perro guardián.
Fuente e imagen cachorritos: Royal Canin; resto de imágenes: Helena
Tamaño: Mini
Altura: como máximo 26 Cm.
Peso: de 4,5 a 8 Kg.
Descripción: robusto. Porte altivo. Pelaje suntuoso. Movimientos armoniosos y regulares.
Cabeza: ancha y redonda. Stop marcado. Testuz de 2,5 cm de largo. Hocico ancho, cuadrado, corto. Cabeza enmarañada con pelo que cae sobre los ojos. Bigote y barba tupidos. El pelo que crece hacia arriba en el hocico le da un aspecto de crisantemo.
Ojos: grandes, redondos, oscuros o más claros según el pelaje. Tienen una mirada muy "humana". Controlarle el estado de los ojos: evitar que el pelo le roce los ojos, y limpiarselos con suero fisiológico ESTERIL.
Orejas: grandes, con pabellón largo. Se llevan colgantes. Están tan cubiertas de pelos que parecen formar una unidad con el pelo del cuello. Cuidado con las otitis, hay que mantenerles las orejitas limpias y sin pelos en su interior, se le pueden quitar con unas pinzas de punta redonda.
Cuerpo: bastante largo, bajo y fornido. Pecho ancho, bien descendido. Espalda recta. Lomo fuerte. Cuarto trasero fuerte.
Miembros: cortos, musculosos, de buena osamenta. Pies redondeados, firmes. Buenas almohadillas.
Cola: de inserción alta, se lleva alegremente, bien apoyada sobre el lomo. Forma un penacho abundante.
Pelo: largo, denso, pero no rizado. Se acepta una leve ondulación. Subpelo abundante.
Pelaje: se admiten todos los colores pero la lista blanca en la frente y el color blanco en la punta de la cola son sumamente apreciados en los ejemplares multicolor.
Carácter: vivaz, muy activo e independiente, este perro, tranquilo, dulce y alegre, necesita mucho afecto y ternura. Es el más extrovertido de los perros asiáticos. Indiferente con los desconocidos, ladra para anunciar su presencia. Su educación debe ser firme pero no brusca.
Consejos: está destinado a vivir en la ciudad pero necesita ejercicio. Las salidas diarias son indispensables. No le gusta la soledad. Requiere un mantenimiento especial debido a su largo y frondoso pelaje, que mediante esmerados cepillados diarios y una alimentación adecuada alcanzará su máxima belleza. Se recomienda muy especialmente recogerle el pelo de la cabeza formando una coleta. Hay que bañarlo una vez por mes. Además, es importante cuidar su salud dental y la seguridad digestiva.
Particularidades: perro de compañía. Perro guardián.
Un perro no es un juguete, es un ser vivo que siente. Si no eres capaz de asumir una responsabilidad con él, simplemente no lo tengas.
Fuente e imagen cachorritos: Royal Canin; resto de imágenes: Helena













1 comentarios:
Lo primero, me ha gustado ver como has puesto el blog.
Lo segundo, es precioso tu perrito, la reina también tiene devoción por esa raza de perritos.
Y no se les quiere ni ná, tan pequeñitos y cariñosos.
Un beso